La Resolución No. 000010 del 21 de octubre de 2024 representa un avance significativo en la minería de pequeña escala en Colombia al establecer los Términos de Referencia para el Programa de Trabajos y Obras Diferencial (PTOD) que aplica para la pequeña minería según el decreto 1666 de 2016. Este instrumento que surge de la Ley 2250 de 2022, tiene como objetivo formalizar y regular las actividades de los pequeños mineros dentro de un marco que fomenta la sostenibilidad y la legalidad. Además, la resolución ofrece una línea base para que los pequeños mineros formalicen sus operaciones a través de contratos de concesión en regímenes ordinarios o diferenciales con la evaluación técnica diferencial. También introduce directrices técnicas que incluyen el cumplimiento del Estándar Colombiano para el Reporte Público de Resultados de Exploración, Recursos y Reservas Minerales, elevando así la calidad de los estudios presentados y alineando al sector con estándares internacionales reconocidos.
Por otro lado, el Programa de Trabajos y Obras Diferencial – PTOD, se establece como una herramienta fundamental para supervisar las actividades formalizadas, garantizando el cumplimiento de las obligaciones técnicas operacionales, que entre otras consideran variables ambientales, económicas y sociales. Además, se definen requisitos específicos como planes de cierre, actividades de seguridad minera y estabilidad post-cierre, lo que refleja un compromiso con la sostenibilidad desde la planificación hasta la finalización de los proyectos mineros. Así mismo, los plazos establecidos para complementar la información técnica, que no deben superar los tres años, brindan a los mineros la flexibilidad necesaria para adaptarse al marco normativo sin interrumpir sus operaciones.
Por otra parte, la resolución también reconoce los desafíos que enfrentan los pequeños mineros, quienes, sin el apoyo técnico y financiero adecuado, podrían tener dificultades para cumplir con las exigencias establecidas. Este contexto subraya la importancia de que las autoridades ofrezcan acompañamiento en la modernización de los procesos, la tecnificación minera y el acceso a recursos que permitan a los mineros adaptarse a las nuevas regulaciones, es decir, también considera la bancarización minera. Sin este enfoque, el riesgo de perpetuar prácticas artesanales que complican la legalización y aumentan el impacto ambiental sigue siendo alto. Debe ser prioridad para la gobernanza encontrar un equilibrio entre la promoción de la pequeña minería y la protección del medio ambiente, y su éxito depende de una coordinación eficaz entre el sector público y privado, incluyendo el académico.
En cuanto al monitoreo y la fiscalización, la implementación efectiva de esta resolución dependerá de la capacidad de las autoridades para garantizar un seguimiento constante y antes de sancionar los incumplimientos de manera oportuna, brindar las herramientas de acompañamiento y mejoramiento. La modernización de los procesos no debe ser solo un componente opcional, sino un eje central para el éxito de los PTOD, toda vez que, sin ella, la formalización carecerá de una base contundente. Finalmente, este esfuerzo, complementado con programas de educación y financiamiento accesible, puede transformar la pequeña minería en un sector competitivo, transparente y sostenible que es lo que Colombia busca y necesita.
Redactó: Ingeniero de Minas y Metalurgia, MSc.st. Tommy Vallejo López.



